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A 23 años del Crimen de José Luis Cabezas: qué pasó con los condenados.

Era la madrugada del 25 de enero de 1997 y había pasado poco menos de un año del día en que logró la foto que sacó del anonimato a Alfredo Yabrán.

La cara del empresario era una de las más buscadas por los reporteros luego de que el por entonces ministro de Economía del gobierno de Carlos Menem, Domingo Felipe Cavallo lo nombrara ante los diputados en el Congreso de la Nación como expresión de “una mafia enquistada en el poder”: “¿Quién es el señor Yabrán? ¡Nadie lo conoce! ¡Pero él sí va a conocer todas las pruebas que tenemos!”, dijo.

En 1995 no existía Google, los celulares no cabían en los bolsillos y la idea de que incluyeran una cámara de fotos no había llegado a las compañías que los fabricaban.

La revista Noticias pidió una entrevista con el dueño de las múltiples firmas. Aceptó con la salvedad de que no hubiera fotos porque ni los servicios de inteligencia conocían su cara. Se rumoreó que dijo: “Sacarme una foto a mí es como darme un tiro en la frente”.

José Luis Cabezas y su compañero Gabriel Michi (fotogragos de la Revista) arrancaron la temporada de verano de 1996 con la consiga clara: buscar a Yabrán.

La Foto que Cabezas logró Tomar de Yabrán

El 16 de febrero de 1996 el reportero gráfico logró fotografiarlo mientras caminaba por una de las playas de Pinamar. Junto a su amigo, Michi, tenían estudiados los movimientos de Yabrán, quien también tenía vigilados los de ellos. El 3 de marzo, la imagen fue tapa de la revista. El valor periodístico de la foto es altísimo desde donde se la mire, pero nadie jamás imaginó que por ella se pagaría un precio tan alto. Nadie pensó que la ira del magnate llegaría tan lejos y que decidiría poner fin a la vida del fotógrafo.

Lo que siguió fue el secuestro de José Luis. Salía de la fiesta de cumpleaños de Oscar Andreani, lo esperaron, lo torturaron, le dieron unos balazos para llevarlo luego a una cava escondida en un camino rural a la vera de la ruta que une Gral. Madariaga y Pinamar y, una vez allí, rematar el crimen prendiendo fuego su vehículo con el cuerpo del fotógrafo adentro.

Prellezo a las Ordenes de Yabran

Prellezo participó el 25 de enero de 1997 en Pinamar del homicidio de Cabezas (que fue asesinado e incinerado en una cava cuando tenía 35 años), junto con una banda de delincuentes conocida como “Los Horneros”.

El entonces efectivo de la Bonaerense estaba al servicio del empresario postal Alfredo Yabrán, quien fue procesado como instigador del hecho y se suicidó en un campo de Entre Ríos cuando estaba prófugo de la Justicia, un año y cuatro meses después del crimen.

Gustavo Prellezo

El autor de los disparos que terminaron con la vida del reportero gráfico, según lo estableció la Justicia, está en libertad condicional desde diciembre de 2017, aunque desde 2010 vive en su casa bajo el régimen de prisión domiciliaria.

Prellezo fue condenado a reclusión perpetua en febrero de 2002, pero sólo pasó tras las rejas 13 años, pese a que la sentencia fue ratificada en las máximas instancias judiciales de la provincia y el país. La misma expirará en 2022.

Así encontraron el auto de Cabezas

El exoficial de la Policía estudió en la cárcel y se recibió, primero, de abogado y, luego, de escribano en la Universidad Nacional de la Plata (UNLP). Intentó obtener una matrícula de abogado en un colegio público de Quilmes pero, ante una denuncia presentada por la familia de Cabezas, esa entidad optó por no entregarle la habilitación para desempeñarse como letrado.

No obstante, Jorge Rizzo, extitular del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, aseguró hoy que esa entidad debió otorgarle una matrícula habilitante a Gustavo Prellezo, condenado por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas, por “una cuestión legal”, pero aclaró que un Tribunal de Conducta de la institución analizará si corresponde una suspensión hasta que el expolicía cumpla su sentencia.

Los demás condenados

El expolicía Aníbal Luna, condenado a prisión perpetua por el asesinato de Cabezas, está bajo libertad condicional desde septiembre de 2017, tras cumplir durante dos años un período de salidas transitorias.

Gregorio Ríos, exjefe de la seguridad de Alfredo Yabrán, fue condenado a perpetua como instigador del asesinato, pero en 2008 resultó beneficiado con la libertad condicional al cumplirse 20 años de su detención.

Ex Policía Sergio Cammaratta

El comisario Mario “la Liebre” Gómez, condenado por haber liberado la zona en la que ocurrió el crimen, recuperó la libertad en 2006 tras una decisión de la Cámara de Casación de la Provincia de Buenos Aires.

Sergio Cammaratta, otro de los policías implicados en el caso y sindicado por la Justicia como responsable de haberle hecho “un seguimiento” a Cabezas cuando trabajaba en Pinamar en el verano de 1997, murió en 2015 en el penal de Dolores.

“Los Horneros”

Con relación a la banda de “Los Horneros”, los delincuentes comunes de la periferia de La Plata que fueron reclutados por Prellezo para cometer el crimen de Cabezas, también quedaron desvinculados de la causa.

José Luis Auge recibió una condena en el juicio que se llevó a cabo en 2004 pero, cuatro años más tarde, quedó en libertad.

Su cómplice Sergio Gustavo González, tras ser sentenciado a prisión perpetua, recibió una reducción de su condena. Salió de la cárcel en 2006 y, en 2018, se le declaró la extinción de la pena, aunque aún tiene una causa por drogas radicada en los tribunales federales de la Ciudad de Buenos Aires.

Luis Auge, parte de la banda “Los Horneros”

En tanto, Horacio Braga quedó en libertad condicional diez años después del crimen y, a mediados de 2018, cumplió su condena con la Justicia.

Miguel Retana, sentenciado a prisión perpetua en 2000, murió de sida en la cárcel, un año después.

Yabrán

Alfredo Yabrán , tenía 47 años.  Había pasado de vender helados con un  carrito fabricado por él en Larroque, a ser un hombre exitoso.

El Enigmático Empresario Yabrán

Protegido por funcionarios y políticos de todos los colores,  el violento magnate pudo cobijarse en las sombras para multiplicar sus negocios mafiosos… hasta que lo descubrió NOTICIAS. Ya destapado y señalado por la ejecución de Cabezas –quien cometió el “pecado” de fotografiarlo-, Alfredo Yabrán tuvo que irse a la Casa Rosada a plena luz del día, en un gesto desesperado por blanquearse y buscar la complicidad explícita del menemismo, aquel  poder de turno. Ya era tarde: todos los medios y la opinión pública se habían lanzado a cuestionarlo. Lamentablemente, también era tarde para Cabezas.

Tapa de Crónica

Cuando se dictaminó una orden de arresto contra Yabrán, éste pasó a la clandestinidad. Cinco días después, el 20 de mayo de 1998, Alfredo Yabrán se suicidó disparándose con una escopeta en la boca, que le desfiguró el rostro y  hacía al cadáver irreconocible.

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